La sublimación y la serigrafía son dos métodos distintos para transferir diseños a diversas superficies y difieren en términos de proceso, materiales y aplicaciones.
Impresión por sublimación:
Proceso: la sublimación es un proceso de impresión que utiliza calor para transferir tinte a materiales como telas, cerámica o metales. El diseño se imprime primero en un papel especial para sublimación utilizando tintas de sublimación. Luego, el papel se pone en contacto directo con el material y se aplica calor.
Compatibilidad de materiales: La sublimación funciona bien en telas de poliéster y artículos recubiertos de polímero. El proceso se basa en la sublimación de la tinta de sólido a gas sin pasar por la fase líquida, lo que crea una imagen permanente, vibrante y duradera en el material.
Aplicaciones: La sublimación se utiliza comúnmente para producir prendas personalizadas, artículos promocionales y regalos personalizados.
Impresión de pantalla:
Proceso: La serigrafía, también conocida como serigrafía, implica la creación de una plantilla (pantalla) para cada color del diseño. Luego, la tinta se empuja a través de la pantalla hacia el material usando una espátula. Cada color requiere una pantalla y una pasada separadas, y el proceso puede requerir mucha mano de obra para diseños multicolores.
Compatibilidad de materiales: La serigrafía se puede realizar en una amplia gama de materiales, incluidos textiles, papel, plásticos y metales. Es versátil y puede admitir varios tipos de tinta, incluidas tintas plastisol y a base de agua.
Aplicaciones: La serigrafía se utiliza para prendas de vestir, carteles, carteles, embalajes y una variedad de otros productos. Es especialmente popular para tiradas de producción más grandes debido a su eficiencia y rentabilidad.




